Honrando el Día del Maestro

El pasado 15 de enero, Venezuela conmemoró el Día del Maestro, en honor a la fundación de la Federación Venezolana de Maestros en 1932. Este día es una oportunidad para reconocer la valiosa labor de los educadores. La Fundación Puerto Azul (FPA) ha hecho de la educación uno de sus ejes principales, ofreciendo oportunidades a personas de todas las edades para adquirir habilidades y conocimientos que mejoren sus vidas. Dentro del club, se encuentra un Preescolar que atiende a los hijos, nietos y sobrinos de nuestros colaboradores y la comunidad adyacente. Está a cargo de un dedicado equipo de docentes: Karla, Andreina, Wilkanny y Glorianny, quienes trabajan incansablemente por el aprendizaje de los más pequeños.

Compartimos los testimonios de dos directoras del comité educativo de la Fundación, quienes sirven como enlace entre la Junta Directiva de la FPA y el preescolar, orientando a las maestras en su labor pedagógica.

La Importancia del Maestro

Olga Acosta de Martín enfatiza que el inicio del año escolar es el comienzo de un viaje lleno de expectativas para los educadores y señala que el papel del educador es vital para convertir el proceso de enseñanza en un aprendizaje cautivador. “El educador es el líder, el inspirador, el hacedor de sueños. Estamos seguro de que el éxito depende de los primeros pasos que se den y esto sucede en la primera etapa de la educación”, señala Olga.

Ella también reflexiona sobre las diferentes clases de maestros, citando a Simón Rodríguez: “Hay tres clases de maestros, uno que se propone ostentar sabiduría, pero no enseña: otros que quieren enseñar tanto, que confunden al discípulo; otros que se ponen al alcance de todos consultando sus capacidades. Estos últimos consiguen el fin de la enseñanza y son aquellos cuyos nombres son recordados en las escuelas. Ha llegado el tiempo de enseñar a los hombres a vivir”.

Compromiso con la Educación

Yolanda de Sousa, quien inicialmente estudió Derecho, encontró su verdadera vocación en la educación al gerenciar un colegio en Maiquetía. “Allí descubrí mi amor por la educación. No solo trabajamos por los estudiantes, sino buscábamos brindarle la mejor formación al personal docente, administrativo y obrero”.

 Con siete años en la FPA, Yolanda siente un fuerte apego y agradecimiento al Club Puerto Azul al que veía de pequeña como “Las Siete Maravillas” pues creció en Naiguatá y recibió valiosas experiencias. Ella sueña con abrir más escuelas, convencida que la educación juega un rol fundamental. “En el Preescolar FPA trabajamos con los más pequeños. Con la semilla y el futuro de nuestro país, pues siempre pienso que en la familia y la educación son los grandes pilares para nuestra sociedad y la del futuro. A nuestras maestras les deseo un muy feliz día y estoy orgullosa de su progreso y esfuerzo por formarse, pues ellas son responsables de un importante semillero de nuestra querida Venezuela”

También puede interesarte…